Esta película incursiona en una mirada a la vida que, a través de la contemplación de las aves, nos va sumergiendo en una visión del mundo muy esencial y muy poco frecuente en este mundo plagado de artificio y en donde el espacio para el contacto con el entorno es muy escaso. Sin embargo a través de la trama vamos descubriendo la posibilidad de esta apertura de nuestros sentidos ante la belleza deslumbrante de pájaros y paisaje, y del alma humana cuando está desnuda. Participa también Lorenzo Aillapán, Hombre-Pájaro mapuche quien, a través de su cosmogonía indígena, nos incita también a despertar a nuestra percepción del entorno, acercándonos a una visión de totalidad en donde las aves -como no
sotros-, son vistas como puntos hermosos jugando un rol imprescindible al servicio de una armonía superior. Dirigido por Carlos Bussenius Cortada, este film fue producido y editado por Multicosmos. La película fue estrenada en Puerto Saavedra.