
Referido al hombre entonces, podemos decir que trascender es ir más allá de sus propios límites. Pero, ¿de cuáles límites? De un modo simple, y que podemos mencionar como ejemplo, trascender es tener un hijo, pues a través de él los padres trascienden su propio límite impuesto por el momento de la muerte; proyectan parte de su ser más allá, a través de los hijos. Muchas personas también han trascendido de otras formas, dejando una obra de arte, sus ideas, y en general a través de las realizaciones que lograron en su vida.
Puesto que hemos hablado de la muerte, se puede mencionar que la idea de la trascendencia está también muy ligada a las religiones y a la espiritualidad, ya que el alma trasciende al cuerpo, es decir va más allá de donde llega el límite de vida del cuerpo, que como decíamos es la muerte. A la idea de trascendencia siempre subyace la idea de algo superior; por ejemplo el alma va a un plano superior.
De modo que con lo dicho hasta aquí podemos afirmar que trascender implica llegar más lejos, pasa

Es desligarse en gran medida de los condicionamientos sociales y la historia personal. Esto significa llegar a ser más auténtico, más uno mismo, más libre, y sobre todo llegar al máximo potencial; puede implicar un cambio más o menos profundo de vida. Suele aparecer en la etapa media de la vida. Pareciera incluso que la trascendencia fuera una necesidad humanas común a todos, pero que no siempre se despierta, porque estamos o muy “tragados” por el mundo externo o muy “dormidos”.
Sin embargo el sentido de trascendencia aparece a través de algunas manifestaciones sutiles. Una de ellas pueden ser los sueños, en lo cuales se simboliza de diversas maneras. Soñar con un chamán puede simbolizar la curación de una herida interna para superar una etapa y pasar a otra; o a veces un ave puede simbolizar la necesidad de elevarse hacia lo espiritual. Y un viaje de peregrinación suele simbolizar un anhelo inconsciente de despegarse o liberarse de algo o conocer otras realidades.
La actitud adecuada que podría permitir la trascendencia es poner atención a estos símbolos cuando aparecen, y meditar sobre ellos, tratando de explorar su significado en la vida propia. Puede ser que el significado comience a develarse, a entreverse, pero por desgracia es frecuente en estos casos encontrarse con el viejo dilema de la contención versus la liberación. Seguir contenido es continuar apegado a los viejos esquemas, por miedo o rutina; apostar a la liberación es el camino que puede llevar más lejos, a la trascendencia, pero puede generar temores y aún incomodidades que pocos están dispuestos a enfrentar.