
Definida
de varias maneras, quizás lo más claro sea definirla como la ciencia que
estudia el “software” de la mente y el comportamiento, usada con el fin de
conseguir un rendimiento óptimo o un estado de excelencia en cualquier campo de
la actividad humana. En otras palabras,
trata de la forma en que inconscientemente hemos programado nuestro cerebro
para pensar y sentir, y la forma en que esta programación se expresa a través
de nuestro lenguaje. Por lo tanto, a
través del análisis del lenguaje, así como de ciertas actitudes corporales
(lenguaje no verbal), especialmente de la mirada, se puede establecer la forma
en que un cerebro está programado.
Desde
este punto de vista, más importante que el contenido de lo que la gente piensa,
es determinar los procesos mentales que cada cual usa para almacenar,
clasificar y comunicar su experiencia a través de los sentidos. En definitiva, es más importante el “cómo”
uno se comunica que el contenido del
mensaje.
Lo
más conocido de la PNL
hasta ahora ha sido el descubrimiento de que cada persona utiliza en forma
predominante algún sentido. Hay personas
visuales, auditivas y kinestésicas. Una
comunicación óptima se produce sólo cuando ambas modalidades – la del emisor y
del receptor – se sintonizan.
Pero
la PNL es mucho
más que eso. Así, una persona pesimista
tiene una serie de patrones mentales (programas) que le hacen ver el mundo y
las posibilidades como negativas. La
forma en que trabaja la PNL
en estos casos no es entonces “convencer” a la persona de que mundo es
positivo, hermoso y tiene múltiples posibilidades, sino hacer una
“reprogramación” de sus esquemas mentales, con lo cual cambia totalmente la
perspectiva. Y esto se realiza en forma
mucho más rápida que en las terapias tradicionales.
Por
lo tanto puede decirse también que la
PNL es un modelo sobre cómo la gente aprende, piensa, se
comunica y también cambia. Este modelo
estudia los programas mentales que determinan la forma de actuar y sentir de
las personas, lo cual a su vez es el resultado de la interacción entre el
funcionamiento del sistema nervioso y el lenguaje. De este modo, observando y escuchando
cuidadosamente cómo una personas actúa y se comunica (verbal y no verbalmente),
se puede entender cómo ha ordenado o programado su propia experiencia. Y al conocer este proceso, se puede actuar
sobre él, modificándolo y ayudando a las personas a cambiar conductas no
deseadas, a sanar emociones y a alcanzar sus objetivos por medio de los
recursos potenciales que todos tenemos disponibles.
2 comentarios:
17.- Uso De Técnicas De Programación Neurolinguistica (8hrs)PRAXIS
ME PARECE MUY INTERESANTE QUE TODOS TENGAMOS RECURSOS POTENCIALES DISPONIBLES
GRACIAS PX
Muy Interesante.
Gracias,Horst
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