
Huanillos es un pequeño poblado, de casas ruinosas donde solamente habitan los pájaros y el eco del mar, coronado en lo alto por "el castillo". Una edificación que otrora tuvo parsimonia, personalidad, aplomo, casi cierta grandeza. Hoy día Huanillos es una localidad abandonada, a unos 100 Km de Iquique, en la costa.
¿Quién vivió ahí? Al parecer en el poblado vivía gente que se dedicaba a extraer huano, como su toponimia con acierto señala. Y en "el castillo" habría habitado el dueño de la huanera, "el señor" y amo del lugar. Quizás unas doscientas personas en total, en todo el lugar.
Casi nada queda. De las casas, solo las paredes. Del castillo, también. Puertas, ventanas, y todo lo que es madera, se lo han llevado los pillos y vándalos de
siempre, aquellos que vagan por zonas desérticas hurtando lo que pueden para ganarse unos pesos mas.
Pero aún sin techo, sin piso, y en pleno abandono, lo que queda del castillo produce un impacto. Algo parece recordar la casa de Usher de E. A. Poe. Y más cuando uno se adentra, camina por sus recovecos, y se encuentra con la leyenda, un escrito pintado por alguien en una de sus paredes interiores. Sin pretender erudición, simple y directa, con versos que han brotado de un alma sensible, apenas legible ya, pero muy hermosa, la leyenda del castillo de Huanillos conmueve y cautiva.
¿Quién vivió ahí? Al parecer en el poblado vivía gente que se dedicaba a extraer huano, como su toponimia con acierto señala. Y en "el castillo" habría habitado el dueño de la huanera, "el señor" y amo del lugar. Quizás unas doscientas personas en total, en todo el lugar.
Casi nada queda. De las casas, solo las paredes. Del castillo, también. Puertas, ventanas, y todo lo que es madera, se lo han llevado los pillos y vándalos de

Pero aún sin techo, sin piso, y en pleno abandono, lo que queda del castillo produce un impacto. Algo parece recordar la casa de Usher de E. A. Poe. Y más cuando uno se adentra, camina por sus recovecos, y se encuentra con la leyenda, un escrito pintado por alguien en una de sus paredes interiores. Sin pretender erudición, simple y directa, con versos que han brotado de un alma sensible, apenas legible ya, pero muy hermosa, la leyenda del castillo de Huanillos conmueve y cautiva.
¿Será cierta? Quién lo sabe. Tal vez el alma de un poeta popular engalanó el lugar con estos hermosos versos, producto de su sola imaginación; o tal vez se retrató a sí mismo; o quizás -como en toda leyenda- hay un fondo de verdad en ella, tanto sobre el castillo, como sobre su "señor" y su ocaso.
PS: después de escribir estas líneas, encontré la siguiente dirección con una nota sobre el Castillo: http://amatistalila.blogspot.com/2008/01/castillo-garcia-burr.html Y aquí una copia de una página de un libro que retrata el Castillo y su leyenda: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjI6rGuw4WrbuoxnscBufaL_oZWlHln2u7lzR-Gg0_BYfiLXAGOH9JdE9tg14xW6W306fW7vnQGJ-CIwQaqq76QudBPzcEGLk24uhsZOcyvRXJ2nTvEA0i9P6Hssa14XtC8YR0HNecsOsYO/s1600-h/Dibujo.jpg
Finalmente, incluyo una galería de fotos antiguas enviadas por Francisco García Otte, un descendiente de la familia García Burr, y nieto de quienes construyeron el castillo. Ver galería.